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Dedicamos este espacio a las colaboraciones que amablemente nos hacen llegar a la Coordinación y Apoyo a Fiestas Patronales del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, si ustedes tienen inquietud en presentar la historia o descripción de su fiesta o bien alguna tradición en particular de nuestro estado que quieran difundir, no duden en contactarnos y con mucho gusto las presentaremos en este espacio.
En esta ocasión, la Coordinación presenta una colaboración del C. José Gerardo Bohórquez Molina, sobre la imagen del Santo Niño del Cacahuatito (Mezquitic, San Juan de los Lagos, Jalisco, Méx.), que se venera en el tradicional barrio de San Francisquito, en la ciudad de Santiago de Querétaro, Qro., en los altares de cinco mesas de concheros.
Se trata de una breve e interesante narración sobre la historia, culto y veneración de la imagen, así como también una conmovedora oración dedicada al Santo Niño.
También se presenta una imagen de Sanjuanita, que preside la organización cultural del mismo nombre, además de su significado y mensaje. Dice don Gerardo que “esta imagen se venera en el barrio de San Francisquito, ahí hay un grupo de danza que lleva su nombre, y hace velación y danza los días 14 y 15 de agosto de cada año, desde hace quince años”.
Esperamos sea de su agrado.
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Mensaje:
Fraternidad, ayuda mutua, comunidad
Reconciliación, perdón, armonía
Fertilidad, amor, vida en abundancia
Cihuapilli-Sanjuanita, resucitada-resucitadora, tierra-cielo
Se venera en el barrio de San Francisquito, Santiago de Querétaro, Qro., ahí hay un grupo de danza que lleva su nombre, y hace velación y danza los días 14 y 15 de agosto de cada año, desde hace quince años. |
Hace muchos años, antes de que llegaran los españoles a México, en el Occidente, Cihuatlampa (Lugar de las mujeres, lado femenino del mundo), además de venerar a La Mujer, festejaban también al fruto de su vientre: El Niño. Por ejemplo a Teopiltzintli, el niño Dios de Zapopan, Jalisco, o a Xochipilli, el niño florido de la zona chichimeca del sur de Zacatecas. Hasta nuestros días se venera por aquella región al Santo Niño de Atocha o al Niño de las Palomas. Por cierto, el Niño Dios, les regala juguetes en Navidad a los niños que viven por ahí. Los nahuas festejaban el 2 de febrero el nacimiento del sol, Huitzilopochtli, y todavía en ese día, el día de la Candelaria, se visten niños Dios y se bendicen en los templos.
Pues uno de esos niños, es nuestro muchachito: El Niño del Cacahuatito, que es el más pequeñito de todos, más chico que un dedo pulgar. Una pareja de ancianos lo encontró hace más de 200 años al abrir un pozo, lugar de donde brota el agua, donde brota la vida; fue en un Altepetl, un monte lleno de agua, al pie del cerro de la Santa Cruz, lugar sagrado por excelencia, símbolo del maíz y la fertilidad, donde hay restos arqueológicos del siglo VII al X D. C.
Allí, en Mezquitic, se le rinde culto popular. Él es reconocido por ayudar a las parturientas para dar a luz con bien a sus hijos, por lo cual le llevan como agradecimiento mamelucos, chambritas y fotografías de las mamás cargando a sus bebes; lo van a saludar y visitar muchas personas indígenas que son extremadamente pobres, por eso los niños le llevan humildes juguetes, como en la época prehispánica los niños asisten a las ofrendas en los pozos.
Se venera en el barrio de San Francisquito, Santiago de Querétaro, Qro., en los altares de cinco mesas de concheros.
gbohorquezm@yahoo.com.mx Tel. (442) 2138034 |
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